domingo, 28 de abril de 2013

Jerusalén. La ciudad santa

Hay pocos lugares en el mundo que a lo largo de la historia hayan sido importantes para tanta y tan distinta gente como la ciudad de Jerusalén. Ciudad santa para las tres grandes religiones monoteistas, judaismo, cristianismo e islam, y situada en la unión entre Europa, África y Asia, Jerusalén ha sido siempre objeto de deseo de media humanidad. Por ahora se la quedan los judíos.

Desde hace siglos la puerta de Jaffa es una de las entradas a la ciudad vieja
Según la tradición judía, Salomón comenzó la construcción del primer templo en el 950 a.C. En el 586 a.C, Nabucodonosor, rey de Babilonia, conquistó Jerusalén y destruyó el templo y la ciudad. 
Los judíos fueron obligados a trasladarse a Babilonia: comienza el largo recorrido del pueblo judío por la historia.


Ciudad vieja



Tres generaciones más tarde, Ciro les permitió volver a Jerusalén. En el 520 a.C aproximadamente se construye el segundo templo. Éste dura hasta el año 70, en el que los romanos lo destruyen tras una revuelta.
Entre medias había pasado por Jerusalén Alejandro Magno, los romanos (Que se habían quedado formando la provincia de Judea) y más tarde llegaron bizantinos, musulmanes, cruzados , mamelucos, otomanos, británicos, jordanos y finalmente lo que hay hoy en día (Que viene de 1967)
Y es que en Jerusalén no se habla de años. Cuando vas viendo monumentos todo es con relación al  templo: ésto es de la época del primer templo, ésto otro de la época del segundo templo...

La ciudad vieja desde la Torre de David


Unos días en Jerusalén hace que veas la importancia que tiene la religión. Hay gente que viene de todas partes siguiendo unas creencias hasta éste rincón del mundo. Puedes ver a judíos con su vestimenta rezando durante las 24 horas en el muro, cristianos de todas las corrientes arrodillándose en el lugar donde Jesús fue enterrado y musulmanes... Bueno, a éstos sólo los ves entrando en las mezquitas ya que no dejan entrar a los no musulmanes... (Que manía, parece que les gusta esconderse)

Se crea en lo que se crea, esas piedras llevan ahí puestas 2500 años.  

El Muro de las Lamentaciones es el lugar más sagrado para los judíos. Según su tradición en el centro del templo está la piedra donde Abraham iba a sacrificar a su hijo y de la que salieron todas las que usaron para construir el templo. Cuando volvieron después de la destrucción del templo se negaron a rezar dentro del recinto del templo porque a esa piedra sólo accedía el sumo sacerdote. Y así empezaron a rezar en éste muro, que formó parte de la base del recinto del templo. (Es decir, no es un muro del templo).

Los papeles que se ven entre las piedras son plegarias de la gente.

Está en una plaza con libre acceso y ya para bajar al muro si que se separan hombres y mujeres. Hay que bajar con el "gorrito" que te dan en la bajada.

Y como los judíos no quisieron rezar en el templo, los musulmanes hicieron sus mezquitas: la muy famosa explanada de las mezquitas, con la Cúpula de la Roca y la mezquita de Al-Aqsa. (Aquí hay mucha competencia de profetas..)



En el sitio donde está la piedra sagrada de los judíos construyeron la Cúpula de la Roca. Y es que Mahoma eligió la misma piedra para ascender al cielo. (Será porque no había más piedras. Al final islam y cristianismo tienen mucha influencia del judaismo)
La cúpula estuvo hecha de oro macizo que ya desapareció hace mucho. Ahora está bañada con 80 kg de oro pagados por Hussein de Jordania. Por supuesto, solo para musulmanes.




 Y llegamos a la última: el cristianismo (Ojo, que no catolicismo). Para los judíos, Jesús es un profeta más, como Abraham, etc. Es decir, no lo reconocen como hijo de Dios. Y aquí se separan las dos religiones.
Para los cristianos Jesús es figura principal de su religión y sus lugares santos van en relación con él.
El principal, la Iglesia del Santo Sepulcro


Quizás sea la construcción menos espectacular de las tres religiones y de hecho es un montón de construcciones anexas porque durante mucho tiempo no hubo dinero para reconstruir la original basílica de Constantino. Según la tradición cristiana aquí es donde Jesús fue crucificado, enterrado y luego resucitó.


Y como ni aquí se podían poner de acuerdo, la iglesia pertenece en parte a la iglesia de Roma, a la iglesia ortodoxa griega y a alguna más. Resultado: las llaves de la iglesia están en manos de una familia musulmana desde tiempos de Saladino....

Cristianos y judíos comparten el Antiguo Testamento.
El nuevo es sólo aceptado por los cristianos
 Pasear por Jerusalén es curioso. Hay muchos sitios y personajes de los que has oído hablar mil veces. Pero casi como si fueran personajes de cuento. Aquí doblas un esquina y encuentras la casa dónde nació la virgen  y un poco más allá ves el huerto de Getsemaní... La biblia aquí pasa a tener vida fuera del libro.
De hecho, uno de los recorridos clásicos es la Via Dolorosa: el recorrido que Jesús hizo cargado con la cruz y que junto con la iglesia del Santo Sepulcro conforman las 14 estaciones del viacrucis.

Para los cristianos, sepulcro de Jesús.
Todos conocemos las ciudades industriales, las ciudades dormitorio... Jerusalén es la ciudad cementerio. Y es que desde los muros del templo hasta el monte de los olivos que está en frente se extiende el cementerio en uso más antiguo del mundo. Dicen que más de 150.000 tumbas de musulmanes, judíos y cristianos. Y es que según la tradición en ése valle tendrá lugar el juicio final. Así ya vas cogiendo buen sitio que como tengamos que pasar todos por allí va para largo.

Monte de los Olivos.
Cementerio judio
Eso sí, desde el monte de los Olivos está la mejor vista de la ciudad.


La población en la ciudad se agrupa por barrios y así puedes ver las diferencias entre ellos. Los musulmanes son los comerciantes y es como cualquier medina. Los judíos son barrios mucho más residenciales, mas "íntimos". Eso si, todo construido con la piedra amarilla omnipresente en la ciudad vieja.

Lámparas típicas de los ortodoxos griegos. Éstas en la tumba de la virgen.

Si algo demuestra la importancia de Jerusalén, aunque sólo sea espiritual, es que parece que todos los paises y comunidades quieren estar presentes. Así hay edificios de la comunidad alemana, armenia, etíope, rusa....


Cuando dices que vas a Israel, todos te dicen que mucho cuidado. Bueno, pues no es así. La verdad es que no hay ningún problema de seguridad para el visitante. Hay muchísimo militar, sobre todo en Jerusalén. Y cuesta acostumbrarse a ver tanta ametralladora por la calle. En cualquier estación de autobuses hay muchos jóvenes vestidos de militar con arma y mochila al hombro, que preguntan la ruta al conductor y se sientan a tu lado, arma incluida. La gente va a la oficina con la cartera, ellos con la ametralladora. Es normal ver a mujeres con la ametralladora en un hombro y el bolso de cuero en el otro..

Cita a la israelí.



Lo peor, los controles del aeropuerto. Una hora haciendo la mochila para tener que vaciarla entera en el control. Y casi no me dejan pasar la cámara porque "tiene mucho metal". Y todo por tener un sello de Marruecos en el pasaporte.




El último día, como el avión salía de Tel Aviv, aproveché a pasear un poco por la playa. En una ciudad totalmente distinta. Sin militares ni tanto judío ortodoxo por las calles.



En resumen, un destino muy recomendable.





Exif: Jerusalén y Tel Aviv. 14 a 17 de Abril de 2013



viernes, 29 de abril de 2011

Perú

Ésta vez se ha hecho esperar pero aquí está algo del viaje de Perú de éste Marzo.
Hemos estado quizás en la zona menos turística. Ni Machu- Pichu ni Titicaca. Eso queda para otra vez.
Lima es una ciudad enorme, con un tráfico caótico.


Plaza San Martín
El centro está alrededor de dos grandes plazas, la de San Martín y la Plaza de Armas. En ésta última está la catedral y la casa de gobierno.

Catedral y Palacio
El tiempo en Lima es curioso. Amanece siempre medio nublado y cuando les preguntas si se espera lluvia la respuesta es "aquí nunca llueve, luego hay sol". Y ésto en verano, en invierno hay una especie de niebla húmeda llamada garúa que dicen está por días. Nosotros tuvimos buen tiempo, sin mucho calor.





La ciudad está sobre un acantilado de arena y piedra, mirando al océano pacífico. Una de las cosas que más te llama la atención cuando llegas son los omnipresentes carteles de "vía de evaciación en caso de tsunami" y "zona segura en caso de sismo". Hasta que te acostumbras resulta un poco preocupante.


Desde Lima salimos hacia el Norte. Clara tenía un amigo en Máncora (Cerca de la frontera con Ecuador) y aprovechamos para ir conociendo sitios de camino.
Y así llegamos a Trujillo. El nombre se lo puso su fundador Pizarro. Y no pensó demasiado: puso el mismo nombre de la ciudad dónde había nacido en Extremadura. (Por cierto, está enterrado en la catedral de Lima)
Es curioso la "impresión" que tienen de la época española. En Argentina siempre se habla de conquistadores, como algo externo al país. Aquí sin embargo dicen "en la época de la colonia". No sé, parece como que lo aceptan más como un periodo de su propia historia. (Algo así como el imperio Romano en España). Pero claro, esto era el virreinato de Perú, la joya de las posesiones españolas.
Trujillo es una ciudad con un centro totalmente colonial, con casas de colores alrededor de la Plaza de Armas.


Además, alrededor de Trujillo hay algunos de los mejores restos arqueológicos de Perú (Que no todo es Machu Pichu)
En las afueras de la propia ciudad está la Huaca del Arco iris o del Dragón. Es una pirámide de adobe usada como altar y con varios silos para grano. Toda decorado con figuras en el barro.



Un poco más lejos, siguiendo la carretera que lleva a Huanchaco se atraviesan los restos de la ciudad de Chan Chan. Construida alrededor del 1300 dc por los Chimús, fue la mayor ciudad precolombina de América con unos 60.000 habitantes. Hoy hay que usar mucho la imaginación. Entre los saqueos y las lluvias provocadas por el niño, los muros de adobe son sólo pequeños montículos. Hay un palacio restaurado dónde ver lo que llegó a ser.


Decoración de las paredes, con peces y las olas.

Y ya en la costa, el pueblo de Huanchaco. Tranquilo y con la playa llena de caballitos de totora para pasear a los turistas (Y me incluyo aunque la foto me la guardo). La única pena es que no cuidan mucho la playa.
Aun así, el último día en Trujillo repetimos.




Cerca de Chiclayo hay varios sitios interesantes y algunos museos que no se pueden saltar. Sólo un consejo: no hagáis como nosotros que fuimos y volvimos en el día a Trujillo, quedaros en Chiclayo.
Tucumé es un enorme recinto lleno de restos de huacas en medio de un paisaje de campos de arroz. En la actualidad no se ve mucho por la erosión de las pirámides. (Aquí todo montón de tierra es una excavación en potencia)



Y en Lambayeque está el museo de las Tumbas reales de Sipán. Tienen más control para entrar en el museo que en el Vaticano pero merece la pena. Es simplemente espectacular. Además está hecho con mucho gusto. Te van mostrando fotos de la tumba según fueron retirando las capas y los elementos restaurados al lado, con lo que vas viendo todo en el mismo orden que lo fueron descubriendo. El museo es muy bueno.
Y la historia de la excavación parece un guión de Indiana Jones con ladrones, policía y demás. No dejan hacer fotos (Poco les falta para hacerte entrar sin ropa) así que aquí va un enlace. 

Para el último día en Trjillo habíamos dejado las huacas del Sol y de la Luna. Otra sorpresa. 
La huaca del Sol es una inmensa pirámide medio derruida (Y aún así es enorme). Más pequeña es la Huaca de la Luna. Era el centro religioso de la ciudad moche que hubo entre ambas huacas. 
La huaca de la Luna son 5 templos superpuestos. Cuando un gobernante moría, tapaban el templo, ensanchaban la base de la pirámide y construían encima. Y así han llegado.


Pared del quinto templo (arriba) y del cuarto (Abajo)

Pero lo mejor está fuera. Y es la fachada. Varios pisos de frisos policromados con una rampa en un lateral. Es espectacular. Y es sólo la fachada del quinto templo. Debajo está la del cuarto (Que se ve en una grieta), y la del tercero, y la del segundo.... Les quedan años de excavaciones.






Y así, después de otras cuantas horas más en autobús (Y aquí ya había perdido la cuenta), amanecimos en Máncora. A la playa.


Dicen que son las mejores playas de Perú y la verdad es que son muy buenas. De todas formas, es mejor salirse a playas de pueblos cercanos, igual de buenas y mucho más solitarias.




La mototaxi, un buen sistema de transporte.

La vuelta a Lima la hicimos del tirón, 18 horas de autobús. Estuvimos mirando para ir a las lineas de Nazca pero cuando nos decidimos ya no había plazas para los sobrevuelos. Queda para la próxima.

Las escaleras de la Plaza de Armas, un buen sitio para ver pasar la ciudad.


Playa limeña

A cambio bajamos hasta Paracas para ver las islas Ballesta y la Reserva de Paracas.
Las islas Ballestas son unas pequeñas islas, no habitadas, famosas por su guano (Excremento de pájaros usados como abono. Hubo hasta guerras por ello). Actualmente el guano ya no se recoge tanto pero a cambio hay muchos leones marinos y sobre todo, muchísimos pájaros.





Pingüino de Humbolt
Es impresionante una playa que llaman la guardería. A ver si sabéis por qué.






Muelle para subir a por el guano

En el camino a las islas se puede ver "el candelabro". Una figura de origen desconocido al estilo de las de Nazca.




La reserva de Paracas es una península desértica. El símbolo era una cúpula de roca llamada la catedral. Ésto es lo que quedó después del terremoto de 2007.


Hacia el otro lado está una de las playas más espectaculares que haya visto. Es la playa de Supay. Eso sí, no la aconseja para bañarse por las fuertes corrientes.




------Siempre dije que no ponía fotos de gente y menos fotos mías. Ésta foto está aquí por las ENORMES PRESIONES y las TERRIBLES AMENAZAS a las que Clara, presente en la foto, me ha sometido. Uno es muy sensible------



Otra playa, que también desaconsejan para el baño por el oxido de hierro, es la playa roja.


Y así se llega hasta Lagunillas. Son unos restaurantes dónde puedes darte un bañito y comer pescado recién pescado (Yo hice ayuno).



Puerto de Lagunillas
De vuelta al pueblo de Paracas.




Y con una foto de la Playa de Paracas termino. Más o menos ésto fue nuestro paseo por Perú. Muy contentos y con muchas cosas pendientes. Hay que volver.